Por reincidir en mis desamorios y mis melancolías... retomo aquel romance fugaz pero intenso que tuve con 'J' en medio de un conato de revolución en el 15M
Diría que fue por el 2012 o 2013
A veces pienso no obstante... que quizás me vendría bien calzarme un añito de gimnasio, arreglarme los dientes un poco con invisalign, gastar un pelín en ropa y complementos y hacerme tinder e insta (pero capando hasta los 28 como mucho...) y seguramente se me quitaría esta pátina melancólica y de rumiación psicológica...
Aunque también es cierto que mis sufridos lectores se verían privados del 'placer' de estos refritos literarios.
Volviendo al argumento... 'J' pasó aparentemente antes de estar conmigo algún episodio por el que ella se identificaba como el 'ave Fénix' que ardía hasta las cenizas pero volvía a renacer... me pareció en su momento profundamente poético y me hizo sentir sentidamente culpable cuando decidí romper el contacto en el contexto de un ataque bastante importante de agorafobia (probablemente con ansiedad generalizada etc...) Y esa contribución mía a inmolar el ave Fénix me persiguió bastante tiempo... me sentí profúndamente responsable hasta que alguna amiga con derecho a roce (quien también sufrió de este creativo relato) me dijo algo del estilo...
- 'Tio... si en medio de un ataque de agorafobia y de ansiedad, tienes cojones de plantarte en Madrid para pedir perdón y poco más que la tipa te da con la puerta en los morros: 1.- La tía es una psicóloga de mierda y 2.- La tipa es una hija de p*ta...'
Así que... uno de los consejos que puedo dar a el/ a la/ inconsciente que me lea es... si encontrais a alguien a quien le moleis más allá de la vacante que tiene para vosotros como acompañante de soledad o como candidato a pareja... conservadlo / conservadla como oro en paño... independientemente de que folleis o no... si conseguis hacerlo sostenible, guardadlo / a/ como oro en paño!
Asi pues...
Los evangelios apócrifos del Fenix:
El ave Fenix había ardido otra vez... se habia inmolado brutalmente ante la crueldad de la vida... (sustitúyase este componente por el que más su caso convenga como una pareja que no era atenta, una relación familiar emocionalmente convulsa, alguna patología de no demasiada gravedad o un pinchazo en agosto en la M 45...)
y este bello y poético ser ornitológico de esbelta figura, enigmáticos ojos, marcadas avulsiones de las espinas isquiáticas anterosuperiores y con un sensual y resaltado Rombo de Michaelis... había entonces ardido o elegido arder, consumiéndose en una vorágine pirofórica desatada posiblemente a voluntad, como quien ejerce una impostura épica a una problemática (... de resolución probablemente no tan compleja pero que aportaba una salida unilateral y de una lacrimógena epicidad)
Y así... en un alarde de consumación literaria la belleza del ave Fénix, sufridamente había trocado como quien cabalga el corcel de la rebeldía... en inertes cenizas... oh... cruel capricho del destino, que solo reservaba como solución a las avenencias esta deflagración de toque nihilista...
El lector novicio queda, como por otra parte es normal, encandilado ante tal pasional furibundo y desatado acontecimiento... y es capaz de escribirle a la Warner Bros para que haga una tri o tetralogía de superheroes de amores no correspondidos y de maravillosos polvos de reencuentros.
El ojo entrenado por la edad y por las miserias humanas no obstante nota, que este ave que ha ardido es posible (no siempre) pero la posibilidad existe... de que en lugar de ser un noble ave cuya belleza queda consumida como acto de rebeldía ante un destino cruel... puede que resulte ocasionalmente una pajarraca algo quemada por los avatares de la vida cotidiana, y que al rimel corrido lo apoye inocentemente un sujetador push up, un cinturon con tachuela sy una camiseta con animal print que deja entrever un morbos piercing por el ombligo... y que oh! (mayor sorpresa todavía) esta suerte de acontecimientos ocurran no en una poética atalaya como pira funeraria sino en dos o tres redes sociales a la vista de ciertos buitrecillos o buitrecillas (por seguir con la temática ornitológica) que estén dispuestos a ver si en los vaqueros ceñidos de este ave (que ardiendo o no está en algún aspecto caliente) quedara algo de alpiste que picotear.
Yo no he sido y dudo que sea un ave Fenix... he competido por el favor y la atención de damiselas en apuros en el pasado haciendo honor a mi destino de adalid de las causas justas.
Me he perdido más polvos que un eunuco en un quirófano esterilizado, he comido más mierda que un anatomopatólogo al que le llega un fecaloma y me he quemado más que una bacteria extremófila en una fumarola en la puta fosa de las Marianas...
Así que... si algo tuviera que decirle a mi yo de 23? años cuando la pajarraca esta iba de víctima y cuando no podía mirar por la ventana y me decía que yo la había dejado tirada (que era cierto pero porque estaba puntualmente sufriendo un episodio psicológico donde en orden de prioridades la ansiedad de separación de esta ornitológica perla hermosa quedaba claramente en un segundo plano) es posible que le hubiera invitado a que... por si si o por si no... se buscara a una amiga que le pudiera hacer un masaje de mameyas en la cara... que las rupturas son algo que muchas veces (no siempre por supuesto) son inevitables... y que si te deja (vale igual para los tios) una tía con una copa C... puedes llorar pero lloras menos si es sobre las mamertas de una tipa con una copa D...
Y que si te deja una tipa con un grado C1... si tienes que llorar o jurar en arameo... juras y lloras menos si es sobre el ombligo de otra tipa con grado B o A...
Y que si no te hace caso una tipa con un Citroen o un Seat... si te das calor con otra que tenga un Mercedes o un BMW (diría obviamente otras marcas menos mainstrem pero para que se entienda...) pues el frío lo puedes pasar en el culo al aire pero el pecho (y lo que no es el pecho) te lo llevas abrigadito y calentito
Asi que... hace más el que quiere que el que puede, al pan pan y al vino vino, con los dedos de las manos y los dedos de los pies... y tanta paz te lleves como descanso dejas!
Por cierto, ha palmado Lindsay Graham... hay que ir comprando por lo menos 3 o 4 botellas de Champagne del bueno que se vienen curvas...
Salud!